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Economy 4 YouthManifiesto Los países periféricos en una #EuropaFracturada

Manifiesto Los países periféricos en una #EuropaFracturada

PROPUESTA DE ECONONUESTRA  A TODAS LAS PERSONAS Y COLECTIVOS INTERESADOS EN IMPULSAR EL DEBATE SOBRE LA CRISIS

*Puedes leer un resumen del manifiesto con reflexiones en torno a las aportaciones, aquí.

Invitamos a todas las personas interesadas a entrar en el debate sobre el contenido sobre esta propuesta manifiesto “LOS PAÍSES PERIFÉRICOS EN UNA EUROPA FRACTURADA”. Caben diversos formatos: comentarios sobre el propio texto y reflexiones más amplias.

Las reflexiones más amplias deben enviarse a: aportaciones.manifiesto@economy4youth.com; y los comentarios pueden realizarse al final de esta página.


 

  “Los países periféricos en una Europa fracturada”

1.  Impulsar el debate social

Han pasado más de cuatro años desde el inicio de la crisis y la situación económica y social, lejos de mejorar, ha empeorado y no deja de degradarse.

La gestión política de la crisis se ha encastillado en un diagnóstico interesado sobre las causas de los problemas y las instituciones europeas y los gobiernos nacionales persisten en la aplicación de una estrategia basada en recortes generalizados del gasto y la inversión públicos, presión sobre los costes laborales y reformas que reducen derechos y privatizan espacios que hasta ahora estaban reservados a los bienes públicos.

En ninguno de los objetivos planteados se han logrado avances significativos. Los recortes no han conseguido una reducción rápida y sustancial de los déficits públicos, y la mejora de la competitividad a través de la compresión de los salarios reales se ha revelado tan poco eficaz como insuficiente. Antes que conseguir una disminución de los desequilibrios en las cuentas públicas, las medidas aplicadas han provocado un hundimiento de la demanda interna que si bien ha favorecido una disminución de las importaciones y, como consecuencia, una reducción coyuntural del déficit por cuenta corriente, provoca al tiempo un retroceso de la actividad económica y del empleo que hace imposible seguir avanzando en la tarea de equilibrar las cuentas públicas y exteriores.

Tampoco las denominadas reformas estructurales del mercado laboral o del sistema bancario han mejorado nada. Por el contrario, las reformas laborales han afectado negativamente a los derechos de la mayoría y su capacidad de compra, mientras que el poder contractual de las empresas se amplía y fortalece a costa de debilitar la negociación colectiva y la capacidad de intervención sindical. La inacabada reforma de los sistemas bancarios ha conseguido desviar hacia el sector público y el conjunto de la sociedad los costes generados por la pésima gestión de sus responsables y el fortalecimiento de su solvencia, pero no ha logrado restablecer el crédito.

A pesar de ello, los gobiernos de los países periféricos han adquirido con las instituciones europeas y con los acreedores el firme compromiso de aplicar esa estrategia conservadora de salida de la crisis, a espaldas de la ciudadanía e incumpliendo gran parte de sus programas electorales. No parecen tener en cuenta los devastadores efectos que se están produciendo y que suponen una situación insostenible para millones de personas que han perdido sus empleos, no pueden acceder a puestos de trabajo que no existen, no cuentan con la protección social que deberían ofrecerles las instituciones públicas y han dejado de disponer de las rentas y los derechos efectivos que les permitan sentirse y ser considerados como ciudadanos y ciudadanas.

La persistencia y el agravamiento de la crisis, el fracaso evidente de las políticas aplicadas y la debilidad y escasa visibilidad de las alternativas políticas y económicas alientan el desánimo, la desconfianza, el temor y la frustración de las sociedades. Por ello, han comenzado a ser permeables a ideologías y prácticas populistas e insolidarias que desatan y alimentan pulsiones antidemocráticas y xenófobas que pueden hacerlas cada vez más insensibles a las penalidades de una parte de sus conciudadanos.

Pero la evidencia del callejón sin salida al que nos conducen el endurecimiento de los recortes y sus consecuencias sociales han alumbrado también la indignación de muchas personas, masivas protestas sociales y huelgas que exigen un nuevo horizonte y otras soluciones.

Los economistas críticos vinculados a ECONONUESTRA nos sentimos parte del movimiento social de indignación y protesta y compartimos sus objetivos de cambiar el actual estado de cosas y construir alternativas que supongan un nuevo orden de prioridades de la política económica que responda a las preferencias expresadas democráticamente por la ciudadanía.

La propuesta de discusión que se plantea con este texto pretende contribuir y servir de cauce para un debate social que permita avanzar en la reflexión colectiva sobre los problemas de muy diferente tipo, no sólo económicos, que aparecen asociados a la crisis y a las políticas de austeridad y recorte que se han impuesto. La elaboración de nuevas políticas económicas no debe dejarse en las manos exclusivas de los círculos de “expertos” poseedores de un supuesto conocimiento económico universalmente válido, sino que debe partir de  un proceso de debate y elección política que corresponde a la mayoría de la sociedad. Confiamos en que ese debate y un mayor conocimiento de los problemas económicos y sociales, los intereses en juego y los poderes presentes harán más fuerte al movimiento social de indignación y protesta, conseguirán la retirada de las políticas de austeridad y permitirán dar nuevos pasos en la construcción de una estrategia alternativa que, partiendo del respaldo de la mayoría, sea técnica y políticamente viable.

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  • Ramón

    Agradezco la apertura y el llamado al debate. Pero no deja de
    preocuparme la gran distancia que encuentro entre el texto del
    manifiesto y cuestionas ampliamente desarrolladas en distintas asambleas
    y grupos del 15M.Me parece muy preocupante el marco RESTRINGIDO de este análisis, supuestamente “alternativo”, que da por supuestas cuestiones -a mi juicio- básicas.
    El manifiesto IGNORA por completo los límites ecológicos a cualquier política de “crecimiento”, los problemas relacionados con el cambio climático o la escasez futura de combustibles fósiles, etc.
    Tampoco parece considerar un problema las características del sistema capitalista, en cuyo desarrollo son inevitables las crisis cíclicas de sobreacumulación.
    Y nada, nada, nada sobre los aportes de la economía feminista sobre los trabajos de cuidados y otros no mercantilizados.
    Al parecer el único horizonte contemplado son ciertas visiones keynesianas que pretenden reactivar la demanda interna, relanzar el crecimiento y mejorar las tasas de empleo. Por cierto, ¿qué hay sobre la posibilidad de repartir el empleo reduciendo drásticamente la jornada laboral? ¿Y sobre las propuestas de Rentas Básicas para ‘desmercantilizar’ en parte la necesidad imperiosas de vender la fuerza de trabajo para conseguir sustento económico?
    Al parecer se trata de hacerse frente al “desafío” de mejorar las estructuras productivas y la productividad ¿sin tocar el marco capitalista-desarrollista? ¿sin cuestionar el papel imperialista que empresas basadas en los ‘pobres países del sur de Europa’ juegan en otras áreas del mundo?.
    Además, se cuestionan las políticas para saldar la deuda pero NO LA DEUDA MISMA. ¿Nada sobre las campañas contra la deuda ilegítima?
    Al parecer el horizonte se limitaría a una reestructuración de orientaciones dentro de la Unión Europea para conseguir convergencias reales, disminuyendo las desigualdades entre países. Dos observaciones: ¿en qué macro zonas de economía capitalista se ha producido tal tipo de convergencia? ¿NO se os ha ocurrido que el análisis en términos de países (Alemania, España…) hace perder de vista las dinámicas, intereses y propuestas contradictorias que puedan tener distintos grupos/clases sociales de manera transversal?
    En fin, habría mucho que debatir. Eso si esta iniciativa se inscribe realmente dentro del tipo de dinámica y debates que se han dado en el 15M. Porque si se trata de un proyecto más o menos académico dentro de líneas de investigación ‘europeas’ vamos dados…

    saludos,
    Ramón P.

  • José María Tortosa

    Sobre el texto hay dos puntos y una pregunta que quisiera hacer.
    1. Es buena cosa introducir la dimensión nacional y la de los grupos sociales, sobre todo estos últimos, “los de arriba”, más internacionalizados y menos nacionalistas como se ha visto en Francia. Pero haría falta introducir, aunque fuese brevemente, la dimensión internacional y en concreto
    a. los problemas del dólar en general y respecto al euro en particular.
    b. el papel que los “emergentes” juegan en el asunto y, en particular, la China y sus compras de bonos, deuda y demás en Europa en general y en la Eurozona en particular.
    2. Mijaíl Jazim ha comparado el descalabro de la URSS con el posible de la eurozona. Se puede aprender de su dimensión internacional como, añado, de la dimensión internacional del hundimiento de Yugoslavia: tensiones previas, deuda de las entidades “federadas” e intervención de alguna potencia exterior.
    3. Mi pregunta es ¿cómo financiar, con dinero público, las recuperaciones cuando, dicen los gobernantes, que no hay dinero ni para los gastos corrientes?
    (4). El elemento pesimista lo aportan los que piensan que los periféricos (GIPSI y alguno más) somos países “en vías de subdesarrollo” y lo que hay que hacer es gestionar la caída, no plantearse el retorno a “país desarrollado” y, menos, a “país central”. Sería como el mito de Sísifo.

  • Lorenzo Rivilla

    Me parece interesante la propuesta de debate, sin embargo en el texto encuentro dos problemas básicos:

    1. Entiendo que sólo desde el análisis de las verdaderas causas de la crisis sistémica y civilizadora a la que nos enfrentamos encontraremos las respuestas. No podemos pasar por alto que estamos ante la mayor crisis del capitalismo de toda su historia.

    2. Intentar buscar respuestas a la dimensión de la crisis en España sin analizar los verdaderos problemas que ocurren en el mundo, nos llevará (nos lleva) a recetar soluciones que no atienden a la realidad de lo que está sucediendo. El debate no se puede centrar en neoliberalismo-keynesianismo o recortes-expansión del gasto, una y otra son falsas soluciones. El debate Obama- Merkel, no es tal, tengamos claro, al menos, que ambos únicamente pretenden cargar la crisis sobre la espalda de los trabajadores.

    Planteado desde la premisa que se hace, entiendo que este es un debate estéril tal y como se presenta. Por resumir: Sólo desde una perspectiva global de la crisis, enmarcada esta, en un análisis, aunque sea somero del capitalismo, podremos enfocar la realidad de lo que está sucediendo: la hegemonía EE UU, la creación de burbujas financieras, el problema de la deuda, la lucha euro-dólar, el papel de China y sobre todo de los BRICS, la concentración de activos financieros que se está gestando, la enésima recesión que tenemos encima, etc. Y, desde luego, si no rompemos el círculo infernal del capitalismo…, aviados vamos.

    Con el texto que se nos trae hoy, nos limitaremos como máximo a poder explicar: ¡que mala es la Merkel…! y… ¡el resto de países nórdicos de la UE…, ¿qué?,  es decir, una vez más caeremos en los ‘sesudos’ análisis de los economistas (casi todos financiados por la banca) que se nos presentan en los medios de comunicación, que dicho sea de paso, algunos esperamos que presenten al menos un análisis medio en serio de por qué se comporta como lo hace la prima de riesgo, por poner un ejemplo.

    ¡No es esto! ¡No!
     
    Si no acudimos al origen de la enfermedad malamente la respuesta que demos sea la adecuada…

  • VJNacher

    Me gustaría empezar por aplaudir esta iniciativa, y decir que en general estoy de acuerdo con la
    mayoría de las acciones indicadas, sin embargo tengo que abundar en la misma
    línea que los comentarios anteriores: es insuficiente. Y creo que el diagnóstico
    está equivocado porque trata – una vez más – de aportar soluciones viejas a un
    problema nuevo.

    Desde un punto de vista de economía del
    conocimiento, las causas del actual fallo sistémico habría que buscarlas en las
    asimetrías de aplicación y velocidad de acción. Por ejemplo mercados
    financieros globales en tiempo real contra mercados laborales clásicos,
    empresas multinacionales utilizando una regulación emitida por los
    estados-nación, etc.

    Por otra parte, se abre una nueva vía
    transversal inducida por dicha globalización en algunos estratos que son
    oportunidades mal reguladas, o desreguladas en ocasiones. Cabría aquí hablar
    tanto de los paraísos fiscales como de las oportunidades de empleo propiciadas
    por las tecnologías en las que circula el conocimiento y que no son productivas
    debido a su ausencia de las legislaciones laborales.

    Por resumir: creo que hay que partir de
    cero en la discusión y replantear las soluciones de acuerdo con unos objetivos
    claros, en ocasiones de una obviedad manifiesta que tiende a olvidarse cuando
    nos centramos en los síntomas. Creo que el primer paso debiera ser pues debatir
    los objetivos y establecer líneas ineludibles. Por ejemplo:

    1) Cualquier solución debe servir a las
    personas de forma equitativa y justa.

    2) La ética económica debe ser la guía
    de cualquier decisión.

    3) Las soluciones que externalicen costes
    ambientales o pospongan el problema no son aceptables.

    4) La base del mercado laboral es la
    persona trabajadora, no la empresa.

    5) Toda solución debe ser sostenible y no
    producir efectos indeseados en los escenarios probables de futuro.

    Siguiendo este ejemplo de objetivos básicos,
    hay que plantear nuevas políticas fiscales que no dejen a los ciudadanos en la
    pobreza, combatir el fraude fiscal en lugar de autorizar amnistías, buscar un
    modelo de mercado laboral que flexibilice la búsqueda de empleo por parte del
    trabajador en lugar de facilitar el despido, políticas energéticas sostenibles
    como oportunidad, etc.

    No es tarea fácil, pero creo que la
    economía debe reinventarse y buscar soluciones en el pasado sólo como último
    recurso. Si seguimos haciendo lo que ya se hizo, probablemente acabaremos
    obteniendo los mismos resultados que obtuvimos.

    En cualquier caso, muchas gracias por
    abrir este debate.

    V.J.Nacher

  • Davidtp

    Igualmente creo muy necesaria esta iniciativa, que desde el principio me animó a participar. La vocación de hacerse internacional es hoy día imprescindible en mi opinión.

    Yo creo que el texto presenta suficientes mimbres para añadir cuestiones que ya se han apuntado en otros comentarios. No me parece que sea necesaria una enmienda a la totalidad porque los enfoques no pueden ser tan diferentes sobre todo si se desciende al fondo de cada uno de los puntos. En el punto ganadores  y perdedores se pone el acento en la fractura y división social que se está produciendo a raiz de una crisis de origen bancaria, que ha devenido una crisis de la deuda por causas ligadas a la división política de la unión. Yo creo que en este punto encajan bien las visiones, a las que me apunto, de que hay unas derechas europeas que han aprovechado el contexto para aplicar recetas extremas de su ideario. La contradicción está servida porque los países rescatados aparecen gobernados colonialmente por calculadoras del recorte, origen Troika, que debilitan a los propios gobiernos conservadores nacionales. Mi opinión es que aunque es evidente la fractura norte-sur, lo que se ha puesto de manifiesto es la división social, no entre países, sino entre personas. En el norte la presión es menor pero el aviso a navegantes es para todos, en gran medida por la inexistencia de un modelo común de bienestar europeo, sistemas comunes de protección de derechos sanitarios, educativos, etc. En ese contexto considero que hay que hablar, y no en general, de los temas de economía crítica. El empeoramiento en la distribución de la renta afecta especialmente a jóvenes y a mujeres, se debilitan las políticas de género, por ideología conservadora y por la presión del ajuste-recorte presupuestario; se mercantilizan la educación y la sanidad; las políticas de rentas mínimas y de ayuda a la dependencia quedan en papel mojado. El reparto de la efectividad de los derechos constitucionales no ha sido igual entre países, pero tampoco entre personas, lo que está provocando migraciones hacia los lugares menos o nulamente afectados de la unión europea.

    Además lejos de proponer políticas de mejora de la protección medioambiental se concentran todos los esfuerzos en el ajuste para recuperar el crecimiento; Sin embargo, yo creo que el debate sea si apostamos por el crecimiento o el decrecimiento, sino de cómo hacer compatibles los procesos de producción con la protección medioambiental y cómo aplicar políticas verdaderamente efectivas de salida. Ahora estamos decreciendo por la crisis, pero el escenario es favorable a una relajación de la protección del medioambiente, por acumulación de un parque de vehículos antiguos y porque desde la órbita conservadora estos temas están absolutamente en segundo plano.

    El análisis del error de las estrategias de salida lo comparto totalmente y sobre la necesidad de un diagnóstico alternativo creo que éste debe ser formulado en el marco de la correlación de fuerzas entre los grupos y movimiento sociales, sindicales o políticos que pudieran estar de acuerdo con el contenido del manifiesto y los que respaldan la bondad de las políticas de recorte conservadoras. Situarse en un escenario en el que reclamamos medidas como si hubiera oportunidades de acceder al poder y revertir las políticas de ajuste europeo, creo que no tiene mucho sentido. Las posibilidades están en este terreno de juego, en el de animar el debate social y movimiento en las calles, la renovación y la crítica interna de la labor de los sindicatos de respaldo obrero y de los partidos políticos de izquierda.En un contexto de depresión económica, buscar medios para la reactivación del empleo, con los matices de sostenibilidad y protección social, de género, etc me parecen razonables. Keynesianos o no, socialdemócratas son adjetivos que no entran en detalles y sobre todo no definen una estrategia alternativa que es para lo que se ha lanzado el manifiesto.

    Lo que si me parece que puede reclamarse y es necesario para cumplir con los objetivos mencionados en un nuevo contexto de recuperación económica, siempre que el respaldo social y político lo permitan, es retomar la visión de un Estado que interviene decididamente en la industria o en la banca, mediante el presupuesto, la participación directa o la regulación, la definición de polos de desarrollo económico con participación ciudadana, retomar el papel de la supervisión financiera férrea de la actividad bancaria. Todo ello en un marco de responsabilidad social, transparencia y apertura del debate sobre la corrupción de los representantes públicos.

  • Gabriel Flores

     

    La propuesta o borrador de Manifiesto que nos presenta ECONONUESTRA es un punto de partida que
    puede y debe ser enriquecido y corregido con los argumentos, datos, críticas y
    reflexiones que vayan realizando las personas y los colectivos interesados en aportar
    sus análisis e interrogantes a propósito de la crisis económica y de las
    políticas que están imponiendo las instituciones europeas y los mercados.

    El texto de la propuesta de Manifiesto y el cauce de debate abierto tienen,
    en mi opinión, varios aspectos positivos que merecen ser resaltados para valorarlos
    en su justa medida e intentar que no pasen desapercibidos:

    Primero, es un texto muy abierto y voluntariamente inacabado que se intenta perfeccionar
    mediante el debate, el contraste de pareceres y argumentos y la capacidad de
    convencer de las personas y los colectivos que deseen participar abordando
    algunos de los asuntos planteados o desarrollando nuevos temas y enfoques.

    Segundo, no parte del supuesto de que sea fácil, esté todo dicho o existan temas
    ya decididos o intocables respecto al diagnóstico de la crisis o las políticas económicas
    que se someten a consideración. Tampoco cabe pretender que el Manifiesto
    definitivo cierre ningún debate; necesariamente, el análisis de la crisis debe
    y va a permanecer abierto a los nuevos datos que vaya aportando la realidad y a
    las nuevas percepciones y análisis que se vayan generando. 

    Tercero, no trata de definir un amplio catálogo de propuestas acabadas, sino
    ayudar a la ciudadanía indignada a definir algunos criterios básicos,
    establecer prioridades y sopesar los costes y las ventajas de las medidas que
    se proponen como alternativa a las que se están imponiendo. Criterios y
    prioridades orientados a servir de soporte y alumbrar soluciones eficaces, más
    equilibradas y justas en el reparto de los costes y más exigentes con los
    responsables de la crisis y con los que se aprovechan o se enriquecen con los
    recortes, la austeridad, el deterioro del sector público, la reducción de los
    salarios o el mantenimiento de altas tasas de paro.

    Cuarto, considera que las soluciones deben ser destacadas y decididas democraticamente
    por la mayoría de la sociedad, no por técnicos que teóricamente poseen un saber
    económico supuestamente universal e inobjetable; por eso es tan importante impulsar
    un verdadero debate social -con el mayor alcance, complejidad y precisión posibles-
    de los problemas, sus causas y posibles soluciones. Un debate que no puede estar
    monopolizado por los economistas, pero debe tener en cuenta el conocimiento
    económico.

    El alcance de esta iniciativa y sus repercusiones están por ver. Dependerán
    de la capacidad de los participantes para defender sus puntos de vista,
    argumentar sus posiciones y realizar sus críticas sin descalificaciones
    sumarias, distinguiendo las diferencias sustanciales que merecen mayor atención,
    reflexión y, probablemente, más tiempo de lo que son simples equívocos y
    malentendidos, cuando no cuestiones de dudosa importancia que solo tienen
    significado desde un código muy cerrado de interpretación y creencias.

    La capacidad que demuestren todas las personas y todos los colectivos que
    participen en el debate para criticar y tratar de mejorar y enriquecer el texto
    que ECONONUESTRA somete al juicio crítico de la ciudadanía determinarán
    finalmente si el esfuerzo realizado y la iniciativa han merecido la pena.   

     

  • Pedro López López

    Quisiera aportar algo desde el punto de vista de los derechos humanos, en el sentido de que entiendo que la economía está al servicio del ser humano, y en este sentido el marco jurídico, y ético, lo pone la Declaración Universal de Derechos Humanos, seguida de una batería de instrumentos (pactos, convenciones) que tienen valor de tratado internacional y que están convirtiéndose en papel mojado gracias a la corrosiva labor del neoliberalismo.  La aportación se refiere al punto 5, cuando se habla de criterios de
    actuación para una nueva política económica. En la página 12, entre el
    penúltimo párrafo (que empieza: “En tercer lugar…”) y el último (que
    empieza: “Sentado lo anterior…”), propongo estas líneas:

    “Y
    en cuarto lugar, una estrategia de política económica debe tener como
    centro de
    sus acciones asegurar un nivel de vida digno a todo ser humano, algo
    reconocido
    en el artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el
    documento
    que más consenso ha alcanzado en la historia de la Humanidad, y en el
    artículo
    12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
    Culturales. Ello
    obliga a que la riqueza de los países esté subordinada al interés
    general, como
    proclama el artículo 128 de la Constitución Española. Toda política
    económica
    debe estar encaminada a asegurar una vida digna a los seres humanos y a
    impedir la especulación con bienes esenciales para la vida, hasta el
    punto de reconocer como crímenes contra la humanidad aquellas decisiones
    o actuaciones económicas
    que causaren graves sufrimientos a los ciudadanos, como vienen
    reclamando
    tratadistas como Jean Ziegler o Juan Torres López”.

  • Anlovil

    El anteproyecto de reforma educativa quiere eliminar la única asigantura que existe en toda la enseñanza secundaria de introducción a la Economía que se imparte actualmente en 1º de bachillerato de ciencias sociales. Año tras año ha sido la asignatura más demandada dentro dela modalidad del bachillerato más demandado por los alumnos pero el Ministerio no ha dudado en proponer su eliminación. Sin una ciudadanía bien informada y con conocimientos básicos de análisis económico será imposible en un futuro llevar a cabo propuestas y debates como los que estáis promoviendo.  Mas información en http://www.ceapes.es

    • VJnacher

      Estoy totalmente de acuerdo con este comentario. Mi caso es un tanto especial puesto que estudié un bachillerato un tanto extraño – el laboral, posible antecesor de la FP - en el cual desde los 10 años se nos presentaban algunas asignaturas desde la perspectiva económica. Desde los talleres que devenían en tecnología aplicada a la empresa, el enfoque economicista de la historia, geografía económica, etc.

      No espero tanto en el contexto actual, pero sí como mínimo que se mantuviese lo poco que hay (¿había?).

  • dtp dinamización economy4youth

    Empieza a haber una mayor participación y número de aportaciones. Se
    está haciendo un llamamiento a todos los interesados a opinar desde el análisis
    y estudio de los temas del manifiesto con la perspectiva que cada uno quiera
    destacar o conozca más en profundidad. De momento parece que hay un punto de
    encuentro de todas la opiniones, el debate sobre la crisis y las políticas de
    austeridad es en si mismo una buena noticia. No se trata de acercar las
    posiciones críticas sino de exponerlas y que sean explícitas y con posibilidad
    de diálogo con otros investigadores o interesados en el tema. 

     

    Por comentar las
    últimas opiniones

    VJNacher destaca  temas relevantes para la agenda de reformas como el
    respeto a los derechos medioambientales o la necesidad ineludible de incluir en
    el debate a los paraisos fiscales. Es un tema relevante, no se puede continuar
    con un sistema en el que las mediciones de progresividad se hacen sin tener en
    cuenta el principal factor de pérdida de equidad en reparto impositivo. Es un
    síntoma de degeneración del sistema, puesto que muchos vehículos de inversión,
    sociedades filiales de bancos siguen radicadas en paraísos fiscales.

    Además plantea
    algunos pasos a seguir como 

    1) Cualquier solución debe servir a las

    personas de forma equitativa y
    justa.

    2) La ética económica debe ser la
    guía

    de cualquier decisión. 

    Entre estos dos
    puntos veo cierta contradicción, puesto que la ética económica no está definida
    como no sea en el marco capitalista o de optimización de decisiones
    individuales y no colectivas. 

    Anlovil plantea un
    tema importante, el papel de los estudios de economía en preuniversitaria;
    habría que ver bien los contenidos porque en muchos casos la enseñanza de la
    economía es demasiado enlatada en los dictados neoclásicos, pero no suele ser
    así por lo que conocemos precisamente de ese tipo de cursos introductorios
    donde domina la descripción de sectores económicos, indicadores de
    producción, sector financiero… 

    La aportación de
    Pedro López está muy en línea con otras opiniones, el marco de lo económico
    debe prefijarse en unos límites expresados por la sociedad. El problema está en
    esa definición, los derechos humanos siguen siendo incumplidos
    sistemáticamente, aunque sea una referencia ineludible y completamente
    necesaria. La contestación ciudadana y el reconocimiento de la situación de
    deterioro personal y social puede actuar de freno a las amenazas de derechos.

    En fin, totalmente
    de acuerdo con Gabriel Flores en que es un debate abierto y en donde tenemos
    que generar el diálogo y llegar con masa crítica al encuentro internacional

    En otro comentario
    comentamos y sintetizamos las aportaciones principales de los textos largos. Un
    grupo de personas entre las que hay profesores, investigadores y en general
    interesados en que la iniciativa cobre forma estamos intentando animar al
    debate, espero que dentro de poco sean muchos los comentarios y aportaciones
    porque será síntoma de que el proyecto toma forma

     

    • VJnacher

      Lamento el retraso, pero el tiempo escasea siempre…

      Respecto a mi mención a la ética económica, tenía en mente el Manifiesto por la Ética Global (ONU en 2009). No veo contradicción, a menos que el debate se orientase hacia la desglobalización, en cuyo caso el planteamiento habría de ser obviamente difierente en lo formal, aunque no tanto en lo sustancial.

      En cualquier caso, mi argumento básico es que este es el momento de desafiar aquellas reglas dadas por sentadas y plantear soluciones globales.

      Saludos, y de nuevo gracias por esta iniciativa.

      V.J.Nacher

  • José C. Sangüesa

    José C. Sangüesa

    aaDespués de leer la propuesta varias veces, ya que me
    parecía interesante la apertura de un debate de estas características y tomar
    algunas notas para poder realizar algún comentario iba observando que la
    propuesta está muy reflexionada y trata de manera adecuada de abrir vías de
    discusión sobre diferentes aspectos de la actual crisis económica; tanto es así
    que la mayor parte de reflexiones que iba anotando notaba que ya estaban bien
    recogidas en la propuesta o en aportaciones posteriores.

    Mi formación es económica y me dedico a la enseñanza en
    ciclos de formación profesional, pero siempre me ha interesado la enseñanza de la
    economía en niveles medios del sistema educativo. Creo que fue un acierto la
    inclusión de la asignatura de economía en los bachilleratos (que ahora quieren quitar)
    pero soy bastante crítico en los contenidos que se imparten y mucho más todavía
    en el enfoque que creo que la mayoría de profesores y textos proponen. Es verdad
    que se encuentran mediatizados por la pruebas de acceso a la universidad a las
    que se tienen que someter los alumnos al final,
    pero así y todo creo que no se ha trabajado casi nada en modificar  el enfoque actual por otro más
    “reflexivo  y educativo”.

    Yo pienso que la actual crisis, que sin ninguna duda tiene
    unas raíces económicas clásicas profundas, tiene bastante que ver con la
    educación de las personas en los países desarrollados que además del sistema
    educativo la conforman los medios de comunicación ( TV, internet, redes
    sociales, etc). Siempre me han molestado las formas y el lenguaje que se
    utiliza para hablar de “economía”, se da por supuesto que el modelo clásico-liberal es
    como la “biblia” y que el uso de las matemáticas estaba sobredimensionado en
    las explicaciones ( no se bien si era Keynes quien dijo aquello de que “todo lo
    que se puede expresar en leguaje matemático, 
    se puede expresar todavía mejor en lenguaje normal”).

    Otra aspecto con el que soy crítico es el exceso de “argot”
    o uso de términos clásicos en los textos económicos, tanto si son profesionales
    o de divulgación. Hay como ganas de que la gente no entienda las cosas sobre
    todo las personas que carecen de una formación económica amplia. Ya hace
    bastantes años que escribí una carta al director en un periódico de importante
    difusión nacional  defendiendo la
    necesidad de incluir en la formación de los jóvenes el derecho y la economía y
    ponía como ejemplo que para participar  en “ el juego de la vida cotidiana”… hay que
    conocer un mínimo las reglas básicas y parte importante de ellas son de
    contenido legal y económico, (es imposible jugar al baloncesto, futbol o
    cualquier  otro juego sin conocer las
    reglas).

    En mi experiencia docente con alumnos, que ya han
    finalizado el bachillerato o niveles similares, veo que las carencias sobre
    conceptos económicos son muy serias; si que saben más o menos las ideas a nivel
    teórico de oferta y demanda, monopolio,  y otras por el estilo pero son incapaces de
    comprender bien términos sencillos, ¡tan utilizados en la información de cada
    día! Como son: economía, renta, gasto, coste, impuesto, interés, inversión, sector
    público, etc. En los noticieros de los medios de comunicación ¡siempre! dan
    información sobre la evolución de la bolsa y, aparte de que en nuestro país la
    influencia del estado de las empresas que cotizan en la economía real creo que
    es más bien escasa, pienso que hay otros aspectos socioeconómicos mucho más
    importantes sobre los que se tendrían que hablar y comentar su influencia en la
    vida de la mayoría de  personas; “la
    información bursátil” que se la trague el que la quiera o la necesite pero que
    sea un referente diario no lo entiendo a no ser que sea para “vender” un tipo
    de economía determinado.

    Para ir terminando, una reflexión sobre si los problemas de
    las hipotecas, las preferentes, los EREs basados en los supuestos estados
    financieros de las empresa, las amnistías fiscales y tantas otras cosas nos
    hubieran sido menos gravosas con una mejor formación económica y de derecho de
    los ciudadanos (aspectos de derechos laborales, de consumo, etc.) y una
    información en los medios de comunicación menos encorsetada en palabras
    técnicas que muchas veces no se comprende.

    Animo, por lo tanto, a los autores y participantes en esta
    propuesta de debate a que para que pueda interesar a más gente, intenten hacer
    un poquito de pedagogía económica al mismo tiempo que aportan sus reflexiones,
    que como he dicho al principio en general son serias y muy bien argumentadas
    desde mi punto de vista.

  • Vnacher

    He leído con mucho interés la aportación de Jorge Uxó, y me gustaría hacer dos aportaciones complementarias al respecto:
    - Respecto de la productividad y su potenciación, en lo que a tecnologías TIC se refiere, recomiendo leer algunos trabajos de Manuel Castells y su equipo que han estudiado las razones del diferente impacto de estas tecnologías en la productividad de las empresas no tecnológicas en EEUU y Europa. Una de las conclusiones es que la inversión es una condición necesaria pero no suficiente, a la que habría que añadir una fuerza de trabajo formada y flexible, modelos de empresa en red, y un entorno institucional innovador. Véase por ejemplo http://www.uoc.edu/dt/esp/castells_discurso_oral.pdf de 2006, aunque probablemente se haya publicado algún trabajo más actual.
    - Otro de los puntos que en mi experiencia es un freno a la productividad es la escasa utilización de metodologías actualizadas, sobre todo por parte de la mediana empresa. Por ejemplo herramientas de contabilidad de costes por agregación, medición del rendimiento de las personas, gestión interna de conocimiento, etc. La falta de medición y conocimiento de los procesos conlleva una tendencia a tomar decisiones simples. El ejemplo más frecuente es la asociación de mejora de productividad a la reducción de plantilla estable, sin tener en cuenta la pérdida de experiencia y conocimiento, y la introducción de costes ocultos de rotación de personal.

    Además de las oportunidades del sector ecológico que se han mencionado ya, creo que existe un campo importante donde las universidades, en conjunción con los servicios a empresas, suponen un campo importante de mejora. Este sería un ejemplo de rentabilización de las Universidades, en contraste con las políticas actuales.

    Saludos a todos, y gracias por el placer que supone poder leer aportaciones del nivel de las publicadas en este debate.

  • Marga Mediavilla

    p { margin-bottom: 0.21cm; }

    En primer lugar me gustaría felicitar
    a los organizadores por la iniciativa, especialmente por afrontar el
    difícil reto de buscar un foro europeo de debate.

    No soy economista y reconozco mi
    limitación por ello, pero no puedo dejar de tener la impresión de
    que estamos prestando una atención enorme a los detalles de los
    “árboles” pero perdiendo la perspectiva del “bosque”. Quizá
    pueda ser tachado de simplista, pero cada vez tengo más la
    impresión de que todo lo que está pasando en Europa y en el mundo
    se describe con una sola palabra: decrecimiento.

    Los científicos que estamos estudiando
    el agotamiento de los combustibles fósiles (como nuestro grupo
    http://www.eis.uva.es/energiasostenible)
    vemos que la energía neta disponible está empezando a decrecer y
    tenemos muy claro que esto debe tener unas repercusiones económicas
    inmensas; sobre todo en el actual contexto de enorme dependencia,
    escasez de alternativas tecnológicas y falta absoluta de reacción
    social y política ante el problema (ocultación más bien).

    Probablemente hay más factores en
    juego pero sería ingenuo esperar que el agotamiento de una materia
    prima tan vital no tuviera consecuencias económicas severas.

    ¿Es esta crisis, simplemente, una
    llegada a los límites del crecimiento? ¿No será que el agotamiento
    de los recursos naturales impide un crecimiento sólido y éste se
    convierte en pura especulación? ¿Es muy atrevido decir que, en el
    momento en que la energía declina el sistema bancario se tambalea,
    como sugería el geólogo M.K. Hubbert
    (http://www.attac.org/es/attac-espa%C3%B1a/%C2%BFy-si-la-crisis-fuera-el-petr%C3%B3leo
    )? ¿Está haciendo la energía que no seamos capaces de superar la
    crisis con las herramientas que permitieron superar otras?

    Desde muchos foros alternativos se
    argumenta que las políticas de la Troika o del gobierno español son
    inadecuadas pero yo no estoy tan segura de ello. Desde luego si el
    objetivo fuera el empleo y el crecimiento económico lo serían, pero
    ¿y si el objetivo no es ese?

    Si estamos decreciendo (porque estamos
    decreciendo, es un hecho físico) y no hemos sido capaces de hacerlo
    voluntariamente ¿qué opción queda? Está claro: hay que hacer que
    “los otros” decrezcan. Es así de simple: algunos han decidido
    que grandes sectores de la sociedad española, portuguesa, griega e
    incluso inglesa o norteamericana “sobran”. Puesto que el banquete
    de los recursos se está contrayendo y no se quiere abandonar el
    modelo consumista y capitalista…alguien tiene que dejar de
    consumir. Las grandes empresas quieren seguir expandiéndose pero,
    como ven que no van a poder seguir haciéndolo a base de recursos
    naturales ni tecnología (que depende mucho de la energía) ¿lo
    hacen a costa de pequeñas empresas, servicios públicos,
    trabajadores… ¿Está la Troika, simplemente, implementando el
    “ecofascismo” del que habla Jorge Riechmann, ya que el fascismo
    sí se puede adaptar al decrecimiento pero el capitalismo consumista
    no?

    Es posible que necesitemos herramientas
    nuevas para esta crisis, quizá las teorías económicas al uso no
    nos sirvan y por eso la desorientanción es tan grande actualmente.
    Cada vez son más los economistas que se orientan hacia la economía
    ecológica y ven la necesidad de revolucionar las teorías
    económicas.

    Yo creo que necesitamos una economía
    no basada en el crecimiento sino en la noción de estabilidad y de
    límite. En un mundo limitado como al que estamos llegando el
    objetivo no puede ser el crecimiento ni la activación de la demanda
    porque la suma neta es cero. El objetivo debe estar en el adecuado
    reparto y distribución de los bienes limitados y en la optimización
    del equilibrio de todas las variables económicas: reparto del
    empleo, de los salario, equilibro precios- beneficios-salarios, etc.

    Espero que mis comentarios sirvan para
    ayudar a hacer avanzar el debate y para acercar el discurso
    ecologista y su interpretación y soluciones a la crisis (como el de
    Marcellesi, por ejemplo
    http://florentmarcellesi.wordpress.com/2012/11/06/apuntes-sobre-la-crisis-ecologica-y-prioridades-para-la-gran-transformacion/)
    con el económico. Muchas gracias de nuevo a los organizadores por
    este foro.

    Margarita Mediavilla

     

  • Lorvidal

    Plantear
    un debate entre la academia y los movimientos sociales de las
    economías más gravemente afectadas por la crisis actual me parece
    una iniciativa pertinente y acertada. En cuanto al texto propuesto,
    aporto unas breves reflexiones preliminares de carácter general.

    Encuentro
    problemáticas algunas aproximaciones y conceptos en cuanto a los
    “ganadores y perdedores”. Se menciona la “perspectiva
    de los grupos sociales y de las empresas”, pero falta claridad
    sobre que sujetos sociales están ganando y cuales están perdiendo.
    Este aspecto es importante, ya que el texto se “alía”
    implícitamente con los “perdedores” y pretende contribuir
    a los movimientos sociales y políticos impulsados por estos. También
    es importante porque es un punto clave para afinar nuestro
    conocimiento sobre la génesis de la crisis.

    Se
    echa en falta una mención a las relaciones de clase que permean
    todos los procesos sociales que se están analizando. La crisis
    económica al fin y al cabo no es más que la expresión de un
    problema de rentabilidad del capital y las políticas económicas que
    se analizan (reformas laborales, recortes sociales, privatizaciones,
    etc.) son diferentes procesos y estrategias por las que el capital
    busca recuperar su rentabilidad. En esta rearticulación de la
    acumulación, el antagonismo central es el del capital-trabajo: entre
    beneficios y salario directo e indirecto, entre la apropiación
    privada y lo público y común. Se puede llegar a argumentar que
    existen otras “tensiones”: entre grandes empresas y pymes,
    entre capital “productivo” y capital “financiero”,
    etc., pero son de otra naturaleza.

    Frente
    a un reforma laboral o una huelga general, es difícil encontrar una
    posición compartida entre asalariado y pequeño empresario por
    ejemplo, ya que sus intereses son divergentes. No subrayar los
    antagonismos que subyacen
    las temáticas abordadas por el texto crea confusión en cuanto a los
    sujetos que pueden protagonizar las transformaciones progresivas
    hacia las que se apunta.

    La
    ausencia de una análisis de clase puede contribuir además a
    transmitir concepciones erróneas como la existencia de un
    antagonismo abstracto entre países del “Norte” y los del
    “Sur” de Europa. Esto puede favorecer una mistificación de
    los antagonismos presentes en el interior de cada uno de los países
    y sociedades, y no profundiza en las fracturas que atraviesan en
    diagonal al esquema “centro-periferia”. El estancamiento
    salarial en Alemania, por poner un ejemplo, apunta hacia otros
    procesos con poca presencia en el texto.

    Por
    otra parte, centrar la atención en políticas económicas que
    busquen “preservar la cohesión social” en este momento
    histórico aborta prematuramente la posibilidad de transformaciones
    sociales más profundas que requerirían un nivel de conflictividad
    lejano al de la cohesión social y paz entre clases. Una llamada a la
    “cohesión social” puede devenir un pegamento que
    estabilice las fracturas generadas por un reparto de la riqueza y del
    poder extremadamente injusto y desigual, a la vez que legitima las
    relaciones sociales resultantes.

    Finalmente,
    es importante subrayar que las crisis económicas como la actual no
    son producto exclusivamente del neoliberalismo, sinó que tienen su
    raíz última en las dinámicas del capitalismo como modo de
    producción. Una mención en este sentido permite evidenciar las
    limitaciones de propuestas dirigidas a una re-regulación y gestión
    económica de inspiración keynesiana, matizando su alcance e
    idioneidad.

  • Steffi Obert

    Es imprescindible el debate social para
    aumentar la consciencia sobre la necesidad de cambios y para ampliar el círculo
    de actores que se activan para llegar a estos cambios. Hay que poder llegar a
    todas las personas con este manifiesto. Especialmente en una iniciativa como
    economy4youth se pueden crear espacios de diálogo entre economistas, afectados
    de la crisis, jóvenes que se encuentran en situaciones injustas y que buscan explicaciones
    o alternativas…en fin, un espacio para todos que quieren aportar algo para
    mejorar la situación actual. Quiero aportar algunos puntos donde veo necesidad
    de concretar el manifiesto aunque estoy muy de acuerdo con la forma y el
    mensaje principal.

    En el momento de hablar de ganadores y
    perdedores, especialmente en la parte de los países, veo la necesidad de hablar
    de la Unión Europea, su importancia económica y su falta de políticas comunes.
    Esta Unión es como un espejo de las relaciones de poder entre los países
    europeos. Se hace mención al diseño institucional de la eurozona en el
    diagnóstico de las causas, pero creo que hace falta una descripción del
    funcionamiento del aparato bajo el paradigma neoliberal como instrumento de
    canalización de intereses. Aquí también entrarían temas como paraísos fiscales
    y las posibilidades de evadir impuestos por la falta de control dentro de la
    misma Unión.

    Cuando se habla de la sociedad dividida
    entre perdedores y ganadores creo que se podría concretar más aún tratando de describir
    las consecuencias de la crisis para muchas familias que pierden su hogar, su
    trabajo, sus posibilidades de educación y tratamiento médico porque aquí es
    dónde el debate social encuentra sus argumentos más vitales, especialmente para
    no-economistas. Lo mismo vale para los ganadores de la crisis que se hacen más
    ricos cada día.

    Impulsar el debate social también es tan
    importante porque los medios de comunicación trabajan tanto para impedirlo. Se
    falsifica o malinterpreta estadísticas, documentales objetivos no existen o pueden
    verse a horas bien seleccionadas (como un lunes a las 2 de la madrugada) y todo
    parece un aparato de propaganda de los gobiernos y sus políticas de austeridad.
    Creo que hay que mencionar este problema también para crear la consciencia para
    buscar propios canales de información y comunicación, donde la economía no está
    por encima de los derechos humanos.

  • Jorge Olivares Cortés

    El generar debate acerca de la situación y de posibles soluciones a la actual coyuntura económica internacional debe y necesita plantear, y más allá de los planteamientos, el ACTUAR de todos los actores sociales que resultan desfavorecidos por la gestión antisocial y regresiva de la crisis, y que se ha empeñado en generar salidas y soluciones con cargo al bienestar social. 
    Ya no se trata de debatir sobre el diagnóstico (si bien tan importante para entenderlo y plantear alternativas) sino de proponer y crear soluciones con la imperante necesidad de INTEGRAR la voz del pueblo, y el denunciar que son ellos quienes pagan la crisis con recortes en sus pensiones o en su educación, mientras que sus impuestos financian guerras y rescatan bancos.
    Creo que hay que entender bien, porque considero que es de suma importancia, cual es el papel de la Unión Europea tanto en los orígenes como en la solución a la crisis, y como los organismos internacionales y supranacionales de alguna manera constituyen una subordinación de las soberanías nacionales dejando un margen de actuación muy estrecho para los Estados. 
    Pero mas allá de eso, y a manera de pregunta, ¿De que otra forma se puede expresar el poder del pueblo, si se ha dejado ver que la expresión democrática a través del voto, no hace sino seguir manteniendo e impulsando el poder de una clase gobernante que nada tiene que ver con los intereses de una Nación? No basta con debatir y denunciar, hay que actuar.

  • Ana Delgado

    Interesante propuesta de debate en la que poder
    analizar las consecuencias de la actual crisis y el fallo de las soluciones
    aportadas.

    Me parece importante recalcar el hecho de que nos
    encontramos ante una crisis multidimensional (económica, social, ecológica…) en
    la que la economía es sólo una parte del problema pero que también afecta a
    otros ámbitos, por lo tanto no podemos afirmar que exista una única causa de
    crisis sino varias y de ahí la importancia de elaborar un diagnóstico adecuado
    para poder determinar el conjunto de alternativas más adecuadas para salir de esta situación.

    En el contexto actual se hace totalmente
    necesario integrar en el proceso a toda la sociedad, no sólo a los economistas
    si no a toda la población afectada por una situación mejorable en innumerables
    aspectos. 

  • Ardi

    Buenos días.
    Me he encontrado con vuestra web de casualidad y me ha recordado que por estas fechas inicié una reflexión compartida a nivel local sobre el manifiesto que firmamos el 29/11/2004 la plataforma de trabajadores y trabajadoras por el No a la Constitución europea. Así os envío este documento desde la humildad, por si pudieran contribuir de alguna manera a fomentar ese debate que habéis planteado y a posibilitar el aglutinamiento y la permeabilidad de las personas y fuerzas progresistas, abiertas, optimistas y con alternativa real al pensamiento único que asola España en particular y Europa en general, para compartir lo común y aprender de las diferencias de los demás
    El documento se titula REPLANTEAR EUROPA O SALIR DEL EURO y os adjunto el enlace.
    Por cierto este manifiesto muy claro, real y contundente.

    http://austerracionalidad.blogspot.com.es/2013/01/replantear-europa-o-salir-del-euro.html

    Un saludo
    Ardi

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